martes, 1 de diciembre de 2009

¡Carpe diem!



El carpe diem, cuyo nombre procede de la oda a Leuconoe de Horacio, es un tema permanente en la literatura europea.Íntimamente asociado al Collige, virgo, rosas (<>) de Ausonio, su idea central es que la vida es breve y con ella termina para nosotros el placer; es preciso, por lo tanto, gozarla en la época de la juventud. El motivo de la rosa (símbolo de aquella) aparece ya en la poesía de Anacreonte unido a la preocupación por la fugacidad de la vida humana, pero fue con Horacio, sobre todo a partir de su oda Ad Ligurium, cuando el tema alcanzó su máxima difusión en la Europa del renacimiento (Lorenzo de Médicis, Tasso, Ronsard).
En España, Garcilaso compuso sobre este tema el soneto <>; en diversos poemas de Góngora, Argensola y Calderón, el carpe diem tomó un significado filosófico y desenagñado, muy propio de la época barroca.